Las fuertes precipitaciones evidenciaron nuevamente los problemas de drenaje en un tramo de la autopista Cuenca–Azogues, donde el agua se represó por varias horas, generando complicaciones para la circulación vehicular y daños en viviendas aledañas. Residentes del sector San Isidro denunciaron que esta situación se repite cada vez que llueve con intensidad.
“Se dañó la computadora, se dañó la laptop de mi guagua”, relató una moradora del barrio, al señalar que el ingreso de agua ha afectado bienes personales y generado pérdidas económicas para varias familias de la zona.
🚨 Atención | Ante las inundaciones registradas en la Autopista Cuenca – Azogues, ocasionadas por la acumulación de lodo, basura y material que tapa las rejillas, trasladamos esta alerta ciudadana al @MIT_Ecuador
— ETAPA EP (@ETAPAOficial) January 28, 2026
📍 Los moradores de San Isidro y sectores aledaños solicitan… pic.twitter.com/Hh7JK4koOQ
La autopista, una de las principales conexiones entre Cuenca y Azogues, quedó parcialmente inhabilitada, obligando a la suspensión del tránsito y causando molestias a conductores y transportistas que utilizan esta ruta a diario.
En medio de la emergencia, el alcalde de Cuenca, Cristian Zamora, se pronunció a través de su cuenta en la red social X. El burgomaestre pidió una intervención inmediata al Ministerio de Transporte e Infraestructura y a la Gobernación del Azuay, al recalcar que la autopista no es de competencia municipal. Zamora indicó que el Municipio se encontraba atendiendo las inundaciones en mercados, barrios y vías urbanas, mientras el tramo afectado de la autopista permanecía sin intervención durante varias horas.
Ante estos señalamientos, el Ministerio de Transporte e Infraestructura informó que se encontraba coordinando el envío de una motobomba para desfogar el agua acumulada en la autopista Cuenca–Azogues, específicamente en el sector La Arboleda. La cartera de Estado señaló que comunicará a la ciudadanía una vez se confirme el ingreso de la maquinaria al sitio.
Mientras tanto, moradores de San Isidro y zonas aledañas insistieron en la necesidad de una solución estructural y de mantenimiento constante, para evitar que las lluvias continúen provocando inundaciones y afectaciones recurrentes en esta importante vía.
