Correa cuestiona versión de Aguiñaga tras anuncio de renuncia a la Prefectura del Guayas

El expresidente Rafael Correa reaccionó al anuncio de la prefecta del Guayas, Marcela Aguiñaga, quien confirmó que dejará su cargo el 14 de mayo de 2026 y no buscará la reelección. Mientras la funcionaria argumenta motivos familiares y de salud, el exmandatario aseguró que no cree en esas razones y atribuyó su salida a presuntas presiones políticas.


La decisión de Aguiñaga fue comunicada el lunes 6 de abril, cuando explicó que atraviesa una situación personal compleja debido a problemas de salud en su entorno cercano, incluido su esposo. En ese contexto, señaló que priorizará a su familia y que su renuncia será efectiva a mediados de mayo.

Sin embargo, Rafael Correa expresó dudas sobre esta versión. “Respeto sus argumentos, pero no los creo”, manifestó, al tiempo que sostuvo que la prefecta estaría enfrentando amenazas y la apertura de procesos en su contra. Según el exmandatario, estas circunstancias habrían influido en su decisión de apartarse del cargo.

Las declaraciones del exjefe de Estado se dieron durante una transmisión en vivo, en la que insistió en que Aguiñaga “está siendo perseguida y amenazada”, y que el contexto institucional del país habría incidido en su salida.

El anuncio de la prefecta coincide con una convocatoria de la Fiscalía para que rinda versión dentro del caso denominado ‘Caja Chica’, en el que se investiga una presunta red de delincuencia organizada vinculada al lavado de dinero y posibles aportes irregulares a campañas políticas.

En esta investigación figuran varios nombres relacionados con el movimiento Revolución Ciudadana, entre ellos el propio Correa, así como otras figuras políticas. En ese marco, también surgieron cuestionamientos internos, luego de que se sugiriera que Aguiñaga podría ser incluida en las indagaciones por su rol dentro de la organización en 2023.

La prefecta ha rechazado esas insinuaciones y ha señalado que no tuvo participación en el manejo de cuentas del movimiento, calificando como “absurdas” las acusaciones en su contra.

El episodio se produce en medio de tensiones previas entre Aguiñaga y el correísmo, tras su distanciamiento político en los últimos meses, lo que añade un nuevo capítulo a las diferencias dentro de ese sector.