Mediante una carta oficial fechada el 7 de abril de 2026, Roque Ordóñez presentó su renuncia a la Dirección Provincial de la Revolución Ciudadana (RC5) en Azuay, cargo que desempeñó con el objetivo de fortalecer la estructura política del movimiento en la provincia.
La dimisión fue dirigida a la presidenta nacional del movimiento, Gabriela Rivadeneira, a quien Ordóñez expresó su agradecimiento y el compromiso mantenido durante su gestión al frente de la organización política en el territorio azuayo.
En el documento, el ahora exdirector provincial destacó las acciones emprendidas para sostener y reorganizar la estructura del movimiento, así como el impulso de espacios de formación política, articulación con organizaciones sociales y fortalecimiento de la militancia. Señaló además que su trabajo se desarrolló en un contexto adverso, marcado —según indicó— por intentos de proscripción y restricciones al ejercicio democrático.
Ordóñez también resaltó la promoción de nuevos liderazgos y la participación ciudadana como parte de los esfuerzos para preparar a la organización frente a los desafíos políticos futuros. A pesar de su salida del cargo, ratificó su compromiso con el proyecto político de la Revolución Ciudadana y con la militancia del movimiento.
La carta concluye con un mensaje de continuidad ideológica y apoyo a los procesos colectivos de la organización, dejando abierta la posibilidad de que el movimiento designe próximamente a su reemplazo en la dirección provincial de Azuay.
