Un importante avance hacia la descarbonización y la eficiencia del sector industrial se concretó en el austro ecuatoriano. A través de la puesta en marcha de un moderno sistema de generación remota de energía solar, la empresa metalmecánica Fibroacero logrará cubrir más del 95% de su consumo histórico de energía eléctrica, marcando un hito en la adopción de fuentes renovables dentro de la industria nacional.
La nueva infraestructura —diseñada e instalada por la firma especializada SolarTeam— opera bajo la cobertura de la empresa eléctrica CentroSur, permitiendo un modelo pionero: la energía limpia es captada en un punto estratégicamente optimizado e inmediatamente compensada con la demanda operativa de las instalaciones industriales de la compañía.
Ingeniería limpia y capacidad de generación
El proyecto fotovoltaico destaca por su avanzada escala técnica y capacidad operativa:
Capacidad instalada: Cuenta con 980 paneles solares de 610 W, alcanzando una potencia de 597,8 kW DC y 500 kW AC.
Producción limpia: Se proyecta una generación anual superior a los 650.000 kWh de energía limpia.
Monitoreo y mantenimiento: La planta dispone de una plataforma digital en tiempo real para el seguimiento de rendimiento, diagnósticos térmicos y programas de mantenimiento preventivo.
Esta modalidad remota resuelve un desafío recurrente en el sector manufacturero: «Este tipo de sistema amplía las posibilidades para empresas que no cuentan con las condiciones o áreas ideales para instalar toda la capacidad solar en su mismo punto de consumo, permitiendo aprovechar otros espacios disponibles dentro de una misma área de servicio», explicó Daniel Rosero, especialista técnico del proyecto.
Mitigación ambiental e independencia energética
El impacto ecológico de la instalación será determinante para la huella de carbono de la región: la planta evitará la emisión de más de 314 toneladas de CO₂ al año, lo que representará un alivio ambiental de más de 7.800 toneladas de CO₂ durante sus 25 años de vida útil proyectados.
En un contexto de crecientes exigencias de sostenibilidad y retos en el sistema eléctrico, John Cartwright, vocero del área comercial del proyecto, destacó que esta iniciativa es un modelo a seguir para que más industrias ecuatorianas fortalezcan su competitividad, incrementen su independencia energética y aporten activamente a la estabilidad del sistema eléctrico nacional.
