Aquellos pasillos infinitos de alfombra húmeda, paredes amarillentas y luces fluorescentes que perturbaron el sueño de millones en YouTube ya tienen fecha de llegada a las salas de cine en Ecuador. Este 28 de mayo, la distribuidora A24 estrena Backrooms, la adaptación cinematográfica del fenómeno de terror analógico creado por el joven realizador Kane Parsons.
Lo que comenzó en 2022 como un cortometraje experimental de estética VHS subido a internet, se transformó rápidamente en un mito de la cultura digital contemporánea. Ahora, la producción da el salto a la gran pantalla prometiendo una experiencia donde el trauma, la paranoia y la arquitectura imposible se fusionan en un laberinto psicológico.
Un portal en el sótano: Sinopsis y elenco
Olviden los monstruos tradicionales. La historia, ambientada en 1990, sigue los pasos de Clark (interpretado por el nominado al Óscar Chiwetel Ejiofor), un vendedor de muebles sumergido en una profunda crisis de frustración y fracaso personal. Su monótona realidad se quiebra por completo al descubrir una grieta física en el sótano de su tienda: un acceso directo a los Backrooms, ese no-lugar compuesto por oficinas vacías y una inquietante quietud.
A la obsesión de Clark por descifrar este limbo se suma la Dra. Mary Kline (Renate Reinsve), una investigadora que pronto descubrirá que el laberinto no solo deforma el espacio físico, sino que tiene la perturbadora capacidad de materializar los recuerdos enterrados y las heridas emocionales de quienes lo transitan.
Terror liminal: Más allá del susto fácil
A diferencia del cine de terror comercial saturado de jumpscares (sustos repentinos), la propuesta cinematográfica de Parsons se cocina a fuego lento. El miedo aquí es arquitectónico y psicológico: nace del zumbido eléctrico incesante, del silencio sepulcral y de la «estética liminal» —espacios cotidianos despojados de su función humana que generan una incomodidad instintiva—.
«Para mí, Backrooms es el resultado del agotamiento social frente a esta monocultura industrializada… Quería que la película transmitiera esa sensación de aislamiento, ansiedad y desconexión que muchas personas sienten hoy», explica su director, Kane Parsons.
El director más joven en la historia de A24
Con apenas 20 años, Parsons no solo debuta en las ligas mayores, sino que se convierte en el cineasta más joven en firmar con el prestigioso estudio A24. El proyecto no ha escatimado en respaldos; cuenta con el apadrinamiento de un titán del género como James Wan (creador de las sagas Saw y El Conjuro), garantizando una propuesta técnica impecable que combina efectos visuales inmersivos y un diseño de sonido envolvente diseñado para atrapar al espectador.
Al final del día, Backrooms trasciende la clásica historia de misterio en internet para plantear una premisa mucho más perturbadora: quizás el verdadero horror no está en las sombras de ese laberinto infinito, sino en cómo esos pasillos vacíos reflejan exactamente todo lo que intentamos evadir de nosotros mismos.
