El Ingenio San Carlos ha dado inicio oficial a su Zafra #129, una temporada que reafirma su rol como uno de los pilares fundamentales del sector agrícola y agroindustrial del país. Este ciclo productivo no solo garantiza el abastecimiento de azúcar para el mercado nacional, sino que también actúa como un dinamizador económico clave para el cantón Crnel. Marcelino Maridueña y sus áreas de influencia.
Proyección productiva y sostenibilidad
Para esta temporada 2026, la planificación técnica y operativa del ingenio contempla metas ambiciosas orientadas a la eficiencia:
Cosecha: Se proyecta la intervención de 28.500 hectáreas de caña de azúcar.
Producción: Se estima alcanzar los 3.5 millones de sacos de azúcar, manteniendo los estándares de calidad que caracterizan a la marca.
Gestión ambiental: El proceso integra prácticas de agricultura sostenible, enfocadas en la optimización del consumo de agua, la conservación de suelos y el uso eficiente de los recursos generados durante la producción.
Impacto socioeconómico
La zafra se mantiene como una fuente vital de desarrollo laboral. Se calcula la generación de más de 4.000 empleos directos e indirectos, dinamizando además sectores estratégicos como el transporte, el comercio y los servicios locales.
“Cada zafra representa una oportunidad para seguir generando valor económico, social y ambiental para el Ecuador. Además de producir un alimento esencial para miles de hogares, transformamos nuestra propia operación para generar energía renovable”, indicó la compañía al inicio de esta nueva temporada.
Aporte a la matriz energética nacional
Uno de los rasgos distintivos de la operación de San Carlos es su capacidad de transformación energética. Gracias al aprovechamiento del bagazo de caña, el ingenio no solo logra abastecer el 100% de sus necesidades energéticas durante la zafra, sino que actúa como un proveedor activo para el país.
La empresa contribuye al Sistema Nacional Interconectado con aproximadamente 145.000 MWh de energía renovable, fortaleciendo así la matriz energética del Ecuador y demostrando que la actividad agrícola puede ser un motor de sostenibilidad y desarrollo tecnológico.
Con este inicio de zafra, el Ingenio San Carlos consolida su compromiso de seguir transformando cada cosecha en bienestar para miles de familias ecuatorianas, garantizando su presencia en la mesa de los ciudadanos mientras impulsa un futuro más sostenible.
