En un mercado saturado de productos procesados y artificiales, lo que nace verdaderamente de la naturaleza se nota a la primera impresión. Güitig, la legendaria agua mineral orgullosamente ecuatoriana, ha vuelto a demostrar que su origen no se puede replicar al conquistar tres de los galardones internacionales más exigentes de la industria en este 2026.
Con estos nuevos triunfos, la marca nacida en las profundidades del Cotopaxi ya suma más de 30 premios globales, consolidándose en la élite absoluta de las «aguas finas» del planeta gracias a su pureza y a sus burbujas naturalmente carbonatadas.
La «Triple Corona» que Güitig se trae a Ecuador este 2026
El Viejo Continente se rindió ante el perfil sensorial y la composición mineral de la bebida andina. Estos son los tres prestigiosos institutos que la premiaron:
Medalla de Oro en el Monde Selection (Bélgica): Uno de los institutos de calidad más antiguos y rigurosos del mundo evaluó a Güitig bajo los estándares científicos y técnicos más estrictos, otorgándole su máxima distinción.
Premio de Plata por la Fine Waters Society: Una organización que reúne a más de 250 sommeliers y expertos internacionales de agua fina, quienes destacaron su procedencia volcánica única y su equilibrio en boca.
3 Estrellas del International Taste Institute (Bruselas): El jurado de sabor más influyente del mundo le otorgó el Superior Taste Award, una distinción exclusiva para productos que logran una puntuación casi perfecta, entre el 90% y el 100%.
«Las burbujas naturales de Güitig son la expresión de un origen irrepetible. Cada reconocimiento internacional valida la consistencia de ese atributo excepcional y reafirma el valor de lo que nace naturalmente en nuestro territorio», destacó Gert Stepan, Head of Waters de Sudamérica de Beliv.
Un diseño de la naturaleza que no se puede replicar
Lo que hace verdaderamente especial a Güitig y que fascina a los sommeliers internacionales es su proceso de creación. No es agua purificada artificialmente ni gasificada en una fábrica; son las filtraciones milenarias a través de las capas subterráneas del volcán Cotopaxi las que le otorgan su efervescencia natural y su carga de minerales únicos.
Desde el corazón de los Andes ecuatorianos directo a las mesas más exclusivas del mundo, Güitig sigue demostrando que cuando la naturaleza es el autor, la excelencia se nota.
